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Dieta BARF

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Algunos habréis oído hablar sobre la dieta BARF para perros, también conocida como ACBA o dieta natural a base de alimentos crudos. Esta dieta, aunque tiene un recorrido ya de varios años, se está poniendo muy de moda entre los propietarios de perros, por lo que es muy común ver en internet y redes sociales referencias a este tipo de alimentación.

BARF por sus siglas en inglés (o ACBA por sus siglas en español) significa Biologically Appropiate Raw Food (Alimentos Crudos Biológicamente Apropiados). En resumen, la dieta BARF para perros consiste en alimentar a los perros con los productos naturales que ellos comerían si pudiesen elegir.

Antes de nada debemos recordar que el perro es un descendiente directo del lobo, amaestrado y socializado durante siglos. Los lobos, en la naturaleza, comen lo que cazan. Son animales carnívoras que se alimenta de sus presas, mamíferos más pequeños que el, como conejos, liebres, cervatillos, ovejas, etc. Por lo general, son presas vegetarianas, por lo que el lobo no solo come carne, sino también lo que su presa tenga en ese momento en el estómago, normalmente algo de alimento vegetal. Lo mismo ocurriría con los perros, si los dejáramos en el bosque durante un largo período de tiempo, sus instintos primitivos de supervivencia los llevaría a cazar de nuevo, pasando a alimentarse como un lobo. De este planteamiento surge la idea de las dietas BARF o ACBA para perros.

¿Cómo podemos realizar una dieta BARF para nuestro perro?

Principalmente necesitaremos carne y huesos, basta con los sobrantes, desperdicios y órganos, que se pueden obtener de la carnicería, el matadero o casquería. Como huesos, debemos utilizar siempre los tiernos (carnosos), que son los que constituyen por ejemplo las carcasas de pollo o pavo. Son huesos tiernos que podrán digerir fácilmente y obtener todos sus beneficios nutricionales. Recordar que nunca hay que cocinar ni la carne ni los huesos (principalmente los huesos, porque se astillan y podrían atragantar a nuestros perros).

Además, también debemos añadir algunos vegetales, futas y complementos, lo que supondría entre un 13 y 20 % de nuestra dieta BARF. Las verduras más comunes al preparar comida para perros en casa son zanahorias, calabaza, guisantes, acelgas, brócoli o alubia verde. En cuanto a frutas, podemos utilizar manzanas, peras, melocotones, plátanos, etc.

Y para terminar, utilizaremos algunos alimentos naturales para potenciar nuestra dieta y mejorarla. Podemos utilizar hierbas como perejil, la albahaca, la hierbabuena, y también el ajo, el aceite de oliva, yogures naturales sin aditivos o queso fresco sin sal. Los huevos también debemos incluirlos en su dieta puesto que aportan proteína de alta calidad.

La cantidad varia en función del peso de nuestro perro, de forma que debemos administrarle en dos tomas (una por la mañana y otra por la noche) del 2% al 3% del total de su peso, dependiendo del gasto energético que tenga.

Por ejemplo, pongamos que tenemos un perro que pesa 25 kilos, debemos darle una toma por la mañana de 370 gramos y otra por la noche de 370 gramos (total diario = 740gr que es el 3% de 25kg aprox.). En cachorros la proporción es del 10% del total de su peso y no del 2% ó 3% como en adultos.

¡MUY IMPORTANTE! Es preciso congelar las recetas  que prepares dentro de la dieta BARF de tu perro durante al menos 3 días en raciones individuales. Al congelar la receta, lograremos matar posibles agentes patógenos como la salmonella o la toxoplasmosis. 

¿Qué ventajas e inconvenientes tiene la dieta BARF?

Como todo, las dietas BARF tienen sus defensores y detractores. Desde este blog, intentaremos plasmar las ventajas y desventajas de estas dietas, de la forma más neutral posible. Es importante que la persona que esté interesada en este tipo de alimentación, amplié la información aquí dada, lea artículos de diferentes fuentes, pregunte a su veterinario de confianza, y sobre todo, tener una mente abierta y crítica.

Ventajas

  • Utiliza menos cereales, grano y carbohidratos en general de los piensos comerciales. Eso se ajusta más a las necesidades nutricionales del perro.
  • Sus defensores aseguran que reducen las alergias alimentarias de sus perros, mejorando su salud y aumentando sus niveles de energía.
  • Pelaje más brillante y sedoso.
  • Dientes con menos sarro, ya que los huesos hacen el trabajo de «cepillo de dientes».
  • Se utilizan ingredientes naturales y frescos.
  • No se utilizan colorantes, conservantes ni otros aditivos artificiales.
  • El perro disfruta más con esta dieta, puesto que varía de sabores, texturas y olores, que lo estimulan física y mentalmente.
  • Los excrementos de los perros se reducen en tamaño y no desprenden un olor tan desagradable.

Inconvenientes 

  • Si está desequilibrada, pueden faltar ciertos nutrientes necesarios para el perro, creando carencias nutricionales.
  • Puede ser bastante caro. También se requiere de tiempo en comprar los ingredientes, prepararlos y almacenarlos.
  • Si no se respetan ciertas normas higiénicas, en algunos ingredientes que se utilizan puede haber bacterias que dañen al perro.
  • Los huesos se dan siguiendo ciertas pautas y crudos, y normalmente los perros no tienen ningún problema con ellos, sobre todo los perros grandes y medianos. No obstante, puede haber accidentes. Para evitar esto, sobre todos en perros más pequeños, pueden darse los huesos triturados.

Siempre puedes hacer variaciones dentro de la dieta, y no seguir una dieta BARF totalmente estricta. Lo ideal en la dieta del perro es ir variando los ingredientes, y consumir de todo. Desde nuestro punto de vista no hay nada malo en utilizar como comida principal un  pienso de calidad, e irlo complementándolo con comida natural.

Si te has informado sobre las dietas BARF y quieres llevarla a cabo, te recomendamos que leas el máximo de información sobre este tema, lo conozcas bien, y si es posible lo consultes con tu veterinario de confianza y diseñes la dieta BARF para tu perro con algún  nutricionista canino que te asesore.

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Clicker DIY (do it yourself)

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Era una tarde lluviosa, no podíamos salir a pasear como cada día. De repente se me ocurrió la idea de crear un clicker casero para pasar la tarde de forma entretenida, y encima, enseñarle algunos truquillos a mi perrita.

Aunque los clickers que se comercializan no son nada caros, y mucho más eficaces que el casero, pensé que os podría parecer curioso saber como realizarlo. Solo necesitas una tapa de un bote de zumo (en mi caso utilicé esto), o una tapa de los típicos «Potitos» para bebés, que tienen un sistema de seguridad que al abrirlo suena un «click». Esta tapita, al presionarla en el centro ya suena de por sí, pero para hacer que suene un poco más fuerte debemos doblarla por dos extremos, de forma que queda curvada. Y ya está, ya puedes empezar a practicar.

Y ya que estamos con el tema, pasemos a hablar del clicker, como funciona, como debemos usarlo…

El adiestramiento con clicker es una forma divertida de trabajar para ti y para tu perro. La eficacia del clicker se basa en que cualquier conducta reforzada tenderá a repetirse, cosa obvia. Para los que quieran ir más allá, y conocer como funciona este instrumento, pasaremos a explicarlo más detenidamente. El adiestramiento con clicker lo podemos explicar mediante el «La Teoría de Condicionamiento Operante». Su principal función es la de actuar como un refuerzo condicionado, es decir, no actúa en sí como un reforzador, si no que comunica al perro que va a recibir un reforzamiento (por ejemplo, comida). De esta forma, el clicker es muy práctico cuando estamos enseñando al perro nuevos comandos, y queremos que el reforzamiento sea lo más cercano posible a la conducta deseada, para que se produzca la asociación mucho más rápido.

Pongamos un ejemplo, estamos enseñando a nuestro perro a que se eche, si usamos el clicker, en el mismo momento en que realiza la conducta le avisamos de que lo ha realizado bien, y que próximamente va a recibir un refuerzo por ello. De la forma convencional, el perro se echaría, y nosotros tendríamos que coger el premio y dárselo, el espacio de tiempo entre que el perro ha realizado la conducta deseada y nosotros le hemos proporcionado el premio es mayor, por lo que la asociación no será tan rápida.

Por lo general, el clicker se utiliza durante el periodo en el que el perro está aprendiendo un nuevo comando. Cuando el comando ha sido asociado con la conducta pertinente, podemos dejar de utilizarlo hasta que queramos enseñarle algo nuevo.

¿Cómo lo hacemos?

El primer paso que hay que realizar es «cargar» el clicker. Para ello tenemos que asociar el sonido del clicker a un reforzador primario (ej. Comida). Esto se hace repetidas veces, en una o varias sesiones, hasta lograr que el perro al escuchar el click, anticipe la presentación del premio. Acto seguido, vamos a ir premiando al perro cada vez que realice la conducta deseada, o se aproxime a ella.